Planeando para una visita al hospital con demencia

Una visita al hospital puede ser estresante para cualquiera, pero especialmente para las personas que padecen demencia y sus cuidadores. Prepararse con antelación para las visitas al hospital con demencia puede ayudar a aliviar parte de ese estrés.

Pensando en el futuro

Prepare una bolsa de emergencia antes de que sea necesario acudir al hospital. Tener los siguientes artículos a mano puede ayudar a que la visita sea más fluida, especialmente si se trata de un viaje inesperado:

  • Tarjetas del seguro médico
  • Listas de afecciones médicas actuales, medicamentos que se están tomando y alergias
  • Nombres y números de teléfono de los proveedores de atención médica
  • Copias de las instrucciones anticipadas y/o del poder notarial para la atención médica
  • Aperitivos y botellas de agua
  • Ropa interior desechable para la incontinencia, si se suelen usar, toallas húmedas y bolsas de plástico
  • Cambio de ropa, incluyendo un suéter o chamarra
  • Objetos reconfortantes o reproductor de música con audífonos
  • Lista de “hoja de información personal”:
    • Nombre e idioma preferidos
    • Información de contacto de familiares y amigos cercanos
    • Si necesita gafas, dentaduras postizas o audífonos
    • Comportamientos preocupantes
    • Cómo comunica la persona sus necesidades y emociones
    • Detalles sobre su vivienda

Antes de una hospitalización programada

Tenga en cuenta que los hospitales no suelen estar bien diseñados para las personas que padecen demencia. La preparación previa a una cirugía u otra estancia programada puede marcar la diferencia. A continuación le ofrecemos algunos consejos:

  • Forme un equipo de cuidados compuesto por familiares, amigos y/o cuidadores profesionales para apoyar a la persona durante su estancia en el hospital. No intente hacerlo todo sin ayuda.
  • Pregunte al médico si el procedimiento se puede realizar durante una visita ambulatoria. Si no es así, pregunte si se pueden realizar las pruebas antes del ingreso en el hospital para acortar la estancia hospitalaria.
  • La anestesia general puede tener efectos secundarios, por lo que conviene ver si la anestesia local es una opción.
  • Pregunte si se pueden seguir tomando los medicamentos habituales durante la estancia en el hospital.
  • Si el seguro lo cubre, solicite una habitación privada con una silla reclinable o una cama, que será más tranquila que una habitación compartida.
  • Informe a la persona sobre la estancia en el hospital poco antes de salir de casa y hágale saber que alguien estará allí con ella.

En la sala de emergencias

Una visita a la sala de emergencias (ER por sus siglas en inglés) puede cansar, asustar o confundir aún más a una persona que padece demencia. A continuación, se indican algunas formas de afrontar la situación:

  • Pídale a un amigo o familiar que lo acompañe a la sala de emergencias. Ellos pueden quedarse con la persona mientras el cuidador responde preguntas o llena formularios.
  • Esté preparado para explicar los síntomas y los acontecimientos que llevaron a la visita a la sala de emergencias, posiblemente más de una vez y a diferentes miembros del personal.
  • Es posible que la persona no sea capaz de comunicar a los demás que siente dolor. Busque indicios que indiquen que la persona siente dolor, como cambios repentinos en su comportamiento.
  • Informe al personal que la persona padece demencia. Explique cuál es la mejor manera de comunicarse con ella.
  • Tenga paciencia. La espera puede ser larga si el motivo de la visita no es grave.
  • Consuele a la persona. Mantenga la calma y una actitud positiva.
  • Si la persona debe pasar la noche en el hospital, pídale a un amigo o familiar que se quede con ella.

Es muy importante no salir de la sala de emergencias sin un plan. Si la persona es enviada a casa, asegúrese de obtener un “plan de dada de alta segura” por escrito y de que todas las instrucciones para el cuidado de seguimiento sean comprendidas por quien vaya a proporcionar ese cuidado. Si no es seguro que la persona con demencia regrese a casa, o si el cuidador no puede atenderla en casa, comuníquelo al planificador de altas del hospital para que le ayude a encontrar alternativas.

Otros consejos para las visitas al hospital

Pida a los médicos que limiten las preguntas a la persona si no pueden responder con precisión. En su lugar, hable con el médico en privado, fuera de la habitación de la persona.

Ayude al personal del hospital a comprender el funcionamiento y el comportamiento normal de la persona. Pídales que eviten el uso de restricciones físicas o medicamentos para controlar el comportamiento.

Informe inmediatamente al médico si la persona parece empeorar o hay algo diferente. Problemas médicos como fiebre, infección, efectos secundarios de medicamentos y deshidratación pueden causar delirio, un estado de confusión y desorientación extremas.

Pida a sus amigos y familiares que mantengan informados a los demás. Pueden hacer llamadas o utilizar el correo electrónico o herramientas en línea para mantener a los demás informados sobre la evolución de la persona, de modo que el cuidador pueda centrarse en ella.

Llámenos al 858.492.4400 para hablar con un asesor en cuidados de demencia y aprende más sobre este tema. Ayudamos a los residentes del condado de San Diego y/o a quienes cuidan a alguien que vive aquí – no se requiere seguro ni diagnóstico. También tenemos grupos de apoyoclases educativas y más. Puede suscribirse a nuestro boletín por correo electrónico para mantenerse actualizado con clases, programas, noticias y más.

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Publicado el 1 de junio del 2026